Erosión eléctrica en los rodamientos: ¿cómo detectarla?

La erosión eléctrica es una de las posibles fallas que puede afectar a los rodamientos de las maquinarias industriales, dificultando que estos importantes elementos permitan la rotación de los ejes con el mínimo de roce o fricción. Cuando están erosionados, el movimiento produce mayor pérdida de la energía mecánica y, por ende, hay un consumo más acentuado de energía eléctrica. 

Las fallas de erosión también se conocen como fluting y ocurre cuando el paso de la corriente eléctrica por el rodamiento va creando pequeñas grietas o estrías a lo largo de la superficie. 

En ocasiones, durante la operatividad de un motor eléctrico ocurren variaciones de frecuencia, dando lugar a corrientes parásitas. Estas son las que provocan la erosión, pues al moverse por el estator, dichas corrientes buscan saltar hacia al área del rotor y hacen de los rodamientos sus conductores. 

¿Cómo inicia la erosión eléctrica? 

Los daños en los rodamientos comienzan con unos diminutos cráteres en la pista de la rodadura, son tan pequeños que no son perceptibles a la vista. Las corrientes parásitas van generando chispazos que restan material al rodamiento y sus pistas. Partes se van desintegrando debido a las altas temperaturas del arco eléctrico, hasta el punto de que los cráteres incrementan su tamaño y se hacen visibles.

En una segunda etapa, se forman las estrías, estas se caracterizan por ser unas líneas paralelas de color gris en las pistas de rodadura. Los cráteres, aún en versión micro, crean estrés mecánico durante el movimiento y así se producen las estrías. 

La tercera y última fase es la de descomposición del lubricante. Se reconoce porque la grasa se torna negra. La erosión eléctrica y los constantes cambios en la temperatura por efecto de los arcos eléctricos degradan la composición molecular del aceite, los aditivos y los espesantes. 

El lubricante cumple una importante función al separar los componentes rodantes de la pista de rodadura, es decir, evita la fricción. Pero cuando se degrada la corriente eléctrica en alta frecuencia pasa el rodamiento.  

El análisis de vibraciones 

Se trata de una revisión especializada llevada a cabo por un inspector de equipos rotativos. Consiste en aislar la banda de frecuencias y así precisar la cantidad de picos que se dan en un lapso de tiempo. Se emplea un detector con la sensibilidad para notar las modificaciones del campo magnético y enumerar las descargas que atraviesas el rodamiento y crean la erosión eléctrica. 

Las frecuencias consideradas fallas son: Ball Pass Frequency Outer Race BPFO, en español Frecuencia de paso de la bola por la pista exterior; las armónicas de baja frecuencia BPFO, 2xBPFO, 3xBPFO y altas frecuencias múltiples espaciadas al BPFO. Los diagnósticos de erosión concuerdan con la presencia de ruido relacionado con las frecuencias ya mencionadas.

El problema de la erosión en los rodamientos y otros podemos detectarlos a tiempo con el mantenimiento preventivo subestaciones eléctricas. Coordina ahora este servicio con nuestro departamento de atención al cliente.

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