¿Cómo saber que un interruptor termomagnético está dañado?

El interruptor termomagnético es un dispositivo que funciona en combinación con energía magnética y calórica para detener el paso de la corriente eléctrica cuando hay un registro de valores que superan los límites establecidos. Tiene un objetivo muy importante en la protección de los circuitos en situaciones de sobrecarga y en caso de cortocircuitos. Los problemas que ayudan a evitar este interruptor pueden provenir de golpes de tensión con una elevación desmedida de la corriente, por fallas en la red, mal servicio o el impacto de un rayo. 

Tener un interruptor que se desempeñe sin fallas fortalecerá todo tu sistema de seguridad. Por ello, queremos ofrecerte información sobre cómo operan estos equipos a fin de que puedas identificar cuando uno de ellos está dañado. 

¿Cómo funciona un interruptor termomagnético? 

La operatividad se basa en la acción del calor y la dilatación del metal, así como en las fuerzas de atracción del campo magnético. El interruptor cuenta con un bimetal, a través del cual circula la corriente eléctrica y cuando la temperatura incrementa su intensidad el metal se dilata y con eso se abre el circuito. 

Otra pieza del interruptor, la bobina, es la que se ocupa de crear el campo magnético y al subir la intensidad, la del campo también lo hace, así se genera una fuerza de atracción en el núcleo. Y, si el campo es tan grande que consigue atraer todo el núcleo, ocurre el corte en el circuito eléctrico. Ahora, nos enfocaremos en identificar cómo se comporta cuando está dañado. 

Problemas con el interruptor termomagnético

Una de las primeras señales de que el interruptor está dañado, es el circuito saltando en todos los momentos en los que la maquinaría entra en uso. Otra manifestación está en el registro de los valores de entrada y los de salida. Cuando son iguales o muy parecidos, el interruptor magnetotérmico está funcionando muy bien. En cambio, si el valor de salida es muy distinto al de entrada o no hay valor de tensión de salida, es un claro indicio de que el dispositivo está malo. 

Pruebas útiles

  • Una prueba fácil de temperatura. Si no hay corriente eléctrica, puedes poner la mano sobre el interruptor y comprobar si está demasiado caliente. Otra alternativa es usar dispositivos de termografía. 
  • Con la ayuda de un multímetro verifica si el circuito se cierra o no lo hace. El interruptor opera como circuito abierto con la palanca hacia abajo, y cerrado con la palanca arriba. 
  • Por último, dar un golpe a la parte de atrás del dispositivo para ver si baja la palanca, de ocurrir, se ha descompuesto el ITM y todo el interruptor. 

El interruptor termomagnético tiene una durabilidad capaz de alcanzar las tres décadas, no obstante, es una actitud proactiva permanecer al pendiente de su rendimiento. Estamos a tu disposición para revisar esto y otros dispositivos de tu instalación. Contáctanos para coordinar el mantenimiento plantas de luz que tu empresa requiere.

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